El grupo, integrado por siete miembros que entienden a la perfección el concepto de “sudar la camiseta” desde el minuto uno, ofreció un directo plagado de electricidad mezclado con cierto contenido social que nos hacía sentir reyes de la más plebeya dinastía. Todo ello sostenido sobre los pilares del rap, el reggae y la música electrónica, donde la variedad y la diferencia se convierten en bandera.

La constante energía que salía del escenario se colaba dentro nuestro, atreviéndose a cambiar el ritmo de nuestros latidos. Si no saltabas, si no gritabas; te sentías fuera de lugar, rodeado de una masa de personas decididas a dejarse la voz y el cuerpo en un espectáculo cuyo único fin era estar ahí, sin importar lo que pudiera pasar después o lo que hubiera pasado antes.  Estoy hablando nada más y nada menos que de la fiesta Dremen Day llevada a cabo por el grupo Dremen el pasado sábado en la Penélope.

Toda fiesta tiene sus invitados clave, y por ende pudimos disfrutar de otras caras conocidas como las de los señores de Def con Dos, Nora Norman, Aciz o Anita Saboya de Canteca de Macao, además de otros colaboradores. Pero para que la deflagración sonora tenga lugar, es necesario que el público prenda la mecha. Y así fue; los espectadores se convirtieron en uno de los personajes principales de esta obra, haciendo que la energía se convirtiera en la pelota de un partido de tenis que iba desde el escenario hacia la gente y viceversa. Había gente que llevaba desde por la mañana haciendo cola para verles, otros  habían viajado desde diferentes puntos de la geografía española para asistir; incluso hubo unas bragas rojas de encaje que atravesaron el cielo para caer a sus pies. Todo como una muestra de amor hacia un grupo que estuvo dispuesto a quedarse sin agua para que su público no pasara sed. “La corona es vuestra” grita Dremen desde el escenario. Es posible, pero desde luego que aquella noche fue suya, y de nadie más.

 

 

 

 

Texto: Diego Rodriguez Veiga (@diegoricks)          /    Imágen: Mohamed El-Jaouhari