Una banda que se reinventa. Modifica a sus componentes, evoluciona, cambia. E, incluso, reinventa la música que toca y la que tocaron otros. Esa banda, puede -como en todas las experiencias de convivencia- buscar nueva linfa vital en rincones que no esperaba, o simplemente no sabía tener tan cerca. Lo hicieron -con más o menos suerte, según qué crítico- The Beatles tras una excursión a la India en el turbulento 1968 y lo hacen, hoy en día, grupos como Radiohead: se miran alrededor y entienden que es el momento de cambiar algo, a partir de su forma de tocar, sin por ello perder la columna vertebral del sonido que les caracteriza.

Y también le pasa a Eskorzo. La banda granadina ha demostrado lo bien que funciona su nueva cara afrobeat el pasado viernes en el pequeño escenario del Tempo Club de Madrid, abarrotado de fans y curiosos. Ambos, después de una hora y media de concierto, no se sabían si se habían despertado de un sueño o si la banda había terminado.

La virada Afrobeat de Eskorzo tiene como punto de referencia al mismísimo Fela Kuti. El grupo, ya acostumbrada a funk, ritmos caribeños y reggae, se involucró en 2012 en las celebraciones del aniversario de la muerte del artista africano. Grabaron su versión de Roforofo Fight para sumarse así a un disco de tributo, pero el tributo no se quedó en la grabación. El espíritu del gran artista nigeriano permeó en la piel y en la música de Eskorzo, con sus ritmos afrobeat, con la esencia de África, mezclándose así a su experiencia musical. Y si te parece un discurso demasiado líquido o espiritual, es que no has visto a los ocho de Granada tocar a Fela en directo. La banda presentaba su EP de cuatro temas, Afrobeat Experience. 

[quote align="center" color="#COLOR_CODE"]Han sido suficientes las primeras notas de su particular versión de The Wall para entender por donde iban los tiros: ritmos sincopados pero potentes, bailables, con batería y percusiones sin ninguna intención de parar. Y el afrobeat allí, de fondo, presente pero sin solapar lo demás, como si fuera un olor fuerte, pero agradable.[/quote]

Todos los temas (no faltará Roforofofo, ni su expectacular versión de Give it Away)  los han ido empapando de estilo inconfundible, con espacio para los momentos instrumentales. Así trompeta y guitarra se adueñaban del escenario -pequeño, demasiado para una banda más apropiada a un Festival que a un sótano- para jugar con la parte rítmica, mientras Tony Moreno (voz y guitarra) se contorcía con su guitarra y llevaba al público a otra dimensión. Y esa es la dimensión de Eskorzo, la dimensión del Afrobeat que juega al gato y al ratón con el funk y el jazz. La dimensión de quien se atreve a reinventarse y nunca -nunca- deja de cargar sobre los hombros 15 años de calidad musical. Y hace que parezca poco.