[su_heading size=”20″ margin=”0″]Moby Dick crea un ambiente melancólico, suave y muy serio mientras toca sus temas, aunque se convierte en algo diferente en los intermedios, donde denota ser un artista con buena gracia, que bromea de su música con el público[/su_heading]

 

[su_dropcap]F[/su_dropcap] ue una noche de viernes en la Boca del Lobo. Al entrar a aquel sótano oscuro de luces de neón encuentro una voz gruesa y apasionada, acompañada por una guitarra. Pertenece a MobyDick (Eneko, en realidad), un artista sencillo que se sienta a tocar su guitarra y entonar un poco de folk.

MobyDick sigue presentando su primer álbum And then she became God’s friend y algunas nuevas canciones que se espera poder escuchar en el verano. Find the blues key, meet the wizard ha sido uno de las mejores temas de la noche. Es una composición bien pensada y trabajada: inicia con un buen solo de guitarra, para entrar con esta admirable voz a contarnos una historia de color gris, un par de efectos de sonido y finalmente un buen manejo de cuerdas vocales. En los intermedios Moby Dick bromea sobre los 5 euros que habíamos pagado por el concierto y afinaba su guitarra para tocar I see the darkeness, otra buena razón para no arrepentirse de haber gastado ese dinero en conciertos independientes con artistas sin ninguna otra presunción que la de entregar un buen producto a si mismos y a su público.

 

 

Finalmente, haciendo aquel ritual de pedir otra canción, MobyDick regresa al escenario, esta vez preguntando qué queríamos escuchar: “Tocaré lo que me salga” y de nuevo en su posición muy seria al hacer música realizó una versión muy particular de Oops!…I Did it Again, en la cual demostró lo bien que puede salir una canción cuando la toca un verdadero cantante.

 

 

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