[su_heading size=»20″ margin=»0″]El Parque de la República de Alcorcón se llenó hasta la bandera (tricolor) para recibir a estos siete personajes que aparecen como un grupo inmenso, mezcla de instrumentos de todo tipo, juntando así desde los orígenes gitanos de la rumba con los del ska.[/su_heading]

[su_dropcap]T[/su_dropcap]erribles e interminables son esos días en los que los recuerdos nos persiguen y la tristeza nos invade. Esta claro que nuestros “nimios” problemas occidentales no superan ni en un tercio a los que podemos encontrar alrededor del mundo, donde hay gente en situaciones mucho peores. Pero aun así no encontramos consuelo en ello y nuestro camino por la senda del bienestar se convierte, muchas veces, en un espinoso andar.

Peret, te vamos a echar de menos” o algo así dijo Adrià, desde el alto escenario. Estábamos todos demasiado extasiados como para que los sentidos se apoyaran en lo racional. Es entonces cuando te das cuenta de que la mejor forma de afrontar algo malo es, como bien nos recuerda en cada tema este grupo catalán, llenándote de felicidad. Si se sigue esa fórmula, hasta se puede convertir un llanto por una muerte, en una celebración por la vida, autentica esencia “mardi grass”. Estas son, ni más ni menos, el tipo de fiestas que crean ellos: “La Pegatina Creando una amalgama de ritmos que desembocan en una desmesurada fiesta cuyos maestros de ceremonias provienen de lugares muy diferentes, entendiendo a la perfección (a diferencia de la “pose” de muchos otros) eso de la multiculturalidad, cantando de igual forma sea en castellano, catalán, gallego, inglés o incluso en italiano.

Lo que pasaba en el mundo ahí fuera ya poco importaba. Todo el mundo bailaba, muchos sin camiseta, entregados al momento que tenían delante. “Adiós, adiós corazón y que te den, que te den por ahí” rezaba un verso hedonista, mientras que algunos se subían a hombros de otros que quizás ni conocieran para así no dejar escapar ni una partícula del instante. “Que le den por culo al 21% del IVA. Que ya estamos hasta los huevos” como último grito y pincelada crítica antes de que las luces se apagaran para no volverse a encender en otro bis. Y que como tanto nos gusta recalcar aquí en Frecuencia Urbana, demostrando que la música no solo es un mero arte de entretenimiento, que tanto “buen rollo” como reivindicación social, pueden ir juntas tranquilamente de la mano.

Texto: Diego Rodriguez Veiga (@diegoricks)

[su_heading size=»18″ margin=»0″]Conoce más de La Pegatina aquí[/su_heading]

No dejes de leer la entrevista que nuestros amigos de Rick´s Magazine han realizado a La Pegatina horas antes de su concierto, http://goo.gl/NYqrHU.