La música puede llegar a ser un espacio multidimensional. Porque nos dice mucho desde ángulos tan variados y distintos. Los planos sonoros desconocen los límites, las dimensiones, y los ángulos de apreciación. Dos personas pueden escuchar el mismo acorde, la misma nota, o un mismo ritmo, y sentir cosas abismalmente dispares. Exquirla tiene la virtud de hacer las dos cosas a la vez: decirlo todo en una misma narrativa sonora, y mostrar otros planos en múltiples tiempos y espacios simultáneamente. Círculo de Bellas Artes, Madrid. Viernes, último café de la tarde. Paco (Niño de Elche), David y Esteban (Toundra) y Frecuencia Urbana.

Este proyecto nace de la unión de músicos de ambas bandas. Aunque haya sido sin haberlo planeado. “La idea simplemente era juntarnos para tocar, ir trabajando textos y música”, comenta Paco. Son hijos de su generación. De los que no componen pensando “en”, o “para estar en”. ¿Proyecto musical o casualidad sonora? Cualquiera vale, porque el resultado de su trabajo nació como siempre ha nacido la música de calidad: por la simple curiosidad de ver/escuchar qué es lo que hay más allá. Por apostar a la creatividad y dejar que ella marque la pauta de todo lo que esté por venir/sonar.

Música de encuentro con un toque oscuro. “Venimos coqueteando con escalas fuera de la música estrictamente anglosajona. Jugando con escalas que van más allá del tono mayor o el tono mayor, y cosas clásicas. Eso nos permitió ir acercándonos, de alguna manera, a músicas que pueden estar más ligadas con la música de raíz, como el flamenco”, dice Esteban (guitarra). “Hemos hecho un disco con un carácter oscuro, porque las letras lo exigían”, añade.

“Nosotros venimos de donde venimos (Toundra), Paco viene de donde viene, pero la intención es hacer algo distinto”, comparte David (también guitarra. Luce una Les Paul goldtop con un brillo impecable). “Con la llegada de Paco, al principio, tuvimos la duda de hacer algo más aflamencado y meter palmas, pero no. Definitivamente no. Decidimos hacer lo que sabemos hacer sin intentar llegar a algo específicamente”.

Sobre la marcha. “Releyendo los textos se fueron proponiendo cosas. Después trabajamos sobre eso. No hemos seguido fórmulas ni etiquetas, nada de ir pensando en hacer algo más rock, o más psicodélico, o más nada”, así comenzó todo para el vocalista, quien en esta banda da vida a los textos del poeta Enrique Falcón. “Mira, Paco, ¿qué te parece esto?, ¿qué encaja mejor para esta letra?, ¿se quita o se pone esto?”, así lo percibe David, para quien lo más importante para poder vivir de la música, hoy en día, es dedicarte a tiempo completo y al cien por cien.


Una liberación. Así definen los guitarristas el resultado de haber incorporado voz y letras a su música, después de una década y cuatro discos con Toundra apostando por la línea instrumental. “Para nosotros, el tener un aliciente más que ayude a nuestra música se vaya dirigiendo un poco, es una liberación”. ¿Un proyecto intercultural sonoro? Para ellos esa puede ser una interpretación más cercana a lo que se suele catalogar como “fusión” (término que consideran ya agotado). “La fusión en nosotros ya está. Como personas. Como en toda la música. Así que no tiene sentido hablar de música fusión”.

“Lo peor que te puede pasar (musicalmente) es que no tengas nada qué decir”. Así percibe Esteban la forma en la que vive y se vive de la música. Para él, “se puede tener detrás a quien sea”, pero lo más importante es tener algo qué decir, lo demás es secundario. Pero las letras de Exquirla son, como bien se mencionó antes, de Enrique Falcón, elemento que fomenta la creación de otro espacio sonoro. Otra óptica. Otra voz. Otra cadencia en sintonía con su intérprete y con las otras voces melódicas y rítmicas que la acompañan.

Cabe mencionar que una de las grandes bondades de esta conjunción musical es la capacidad que tiene de proyectar diversas crónicas y narrativas artísticas dentro de un mismo plano. Esa es una apreciación, simplemente. Pero también merece la oportunidad encontrar ese toque oscuro o de densidad en las guitarras que recuerdan a Adam Jones (Tool) o de Michael Gallagher (ISIS), en plena simbiosis con letras y poemas con un alto grado de interpretación existencial. Tal vez detrás de esa oscuridad haya una riqueza en planos sonoros mucho más extensa de lo aparente. Tal vez esta apuesta musical esté abriendo otro canal para la creativa apreciación de lo que en la oscuridad del mundo sonoro se sigue gestando. Tal vez, como siempre, tal vez.

Texto: Mauricio Hernández Cervantes

 

*Exquirla se presenta en directo este viernes 17 y sábado 18 de febrero en el teatro del Círculo de Bellas Artes, dentro de la programación del cicl ode conciertos Frontera Círculo Ambar.

Más info en nuestra agenda de conciertos

 

* Frecuencia Urbana nace bajo el instinto de ser un catalizador de aquellos sonidos y propuestas musicales que no tienen cabida dentro del circuito comercial de la música en Madrid. No es una página de crítica musical, sino un espacio de difusión. Si crees que nuestro trabajo es útil, y además te gusta, compártelo, síguenos y sé parte activa para que bandas, medios y proyectos independientes puedan seguir existiendo.


Instagram