Sin miedo a esa “prudencia” rockera que muchos años lleva dominando la escena comercial del rock en este país. Afuera del laberinto de espejos cóncavos donde suelen perderse muchas de estas bandas. Un disco claro, rotundo y sin conjeturas ajenas ni temores por parecer lo que no se es.

Muchas veces cuesta hacernos la idea de como hasta las cosas más obvias, de tanto ignorarlas, se nos convierten en prescindibles hasta que nos topamos con su necesidad. Al igual que cuando pasas mucho tiempo sin pisar las arenas de una playa, basta solo con descalzarte e instantáneamente te preguntas como carajo es que has estado tanto tiempo perdiéndote de ese placer.

Parecida sensación es la que nos provocó Playa Cuberris mientras vas escuchando cada uno de los temas de “Bienvenidos a ningún lugar“, primer disco de esta banda financiado a través del crowdfunding. Sensación grata de poner un disco de rock en tu reproductor y que suene a rock (valga la redundancia, la “obviedad olvidada”), sin miedo a esa “prudencia” rockera que muchos años lleva dominando la escena comercial del rock en este país. Afuera del laberinto de espejos cóncavos donde suelen perderse muchas de estas bandas. Un disco claro, rotundo y sin conjeturas ajenas ni temores por parecer lo que no se es.

Una batería golpeando con ganas que hace sentir su bombo por todos los recovecos de tu cuerpo. Guitarras que rasgan con esmero, insurrectas por momentos a la melodía. El bajo provocando al ritmo y una voz genuinamente nacida para cantar Rock: potente, agitada, manchando cada nota de sudor. Y sobre todo, letras que devuelven la esencia de dicho estilo. Crudas, intensas, existencialistas, sangrantes en cada párrafo.  “…Ya no se en que creer, solo puedo escapar; me maldigo por siempre y siempre que no estas apuñalo el ayer…..” Como nos muestran en este tema que cierra el disco “Mi Último Arrullo“. O bien en “Arde Madrid“, uno de los temas que encierran a la perfección el concepto da Playa Cuberris como banda: “Ya nada me sabe igual, alguien descuidó el timón. Vino un soplo de viento y me empujó al abismo. Ví sin trampa ni cartón y me aburrí del quita y pon. Y ahora estoy de tu parte, ya no somos distintos….Fiestón de golfas en zona vip. Cuerpos de fitness man. Lamento interrumpir, no quise molestar. Arde Madrid ciudad. Sueña Madrid ciudad…”

 

 

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