[su_dropcap]C[/su_dropcap]omo la primera vez que mis padres me llevaron a ver elefantes, o cuando vi la película que se convertiría en la obra que más venero desde hace años, una sensación de asombro recorrió mi ser cuando dio comienzo el que sin duda se trata del mejor concierto tributo al que he asistido en mi vida. Conocía a Pyramid Blue de anteriores conciertos, pero jamás había asistido a un evento del estilo del ‘Felabration’, que tuvo lugar el pasado sábado en la madrileña sala El Sol. El grupo liderado por Óscar Martos ofreció un auténtico espectáculo cargado de baile, groove, y sobre todo, buenrollismo.

Coincidiendo con la semana de nacimiento de una de las mayores influencias de la banda, Fela Kuti, fundador del afrobeat y al que muchos etiquetan como el “Frank Zappa” nigeriano, el conjunto madrileño subió al escenario acompañado del cantante Tchatchoua Justin tomando las riendas de la voz de Fela, y tres bailarinas con una coreografía y coordinación realmente impolutas.

La mezcla de afrobeat con funk, soul, y jazz, convirtió El Sol en un local de baile digno del Soho londinense de hace más de cuatro décadas. Creíamos que íbamos a ver a Pyramid Blue, cuando de repente fuimos enviados a finales de los años 70 del movimiento popular nigeriano.

 

 

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Texto:  Rubén Armisen    /    Imagen:   Mohamed El-Jaouhari