El potencial exige la valía que desvela únicamente la destreza, y a esta misma la podemos observar solo mediante la acción, en el acto mismo de la finalización de una idea. Y justo esto es lo que mejor saben hacer estas dos bandas madrileñas, subirse a un escenario y tocar con el empuje e ilusión de la primera vez, y dejándolo todo, como si fuera la última.

Desconcertados sentimos pasar vientos huracanados que sobrevuelan la actividad musical de la ciudad. Vientos que no hacen más que agitar un panorama ya de por sí revuelto, consiguiendo muchas veces que las principales aristas del mismo, los artistas, enfoquen más sus energías en despertar su costado más comercial que el creativo. Enmarañados en una búsqueda que no termina de encajarles y en una espera que, remansa, descansa a sus pies. Madrid, al parecer, esconde a sus talentos y se esfuerza por “innovar” una serie de alternativas culturales que no solo la alejan de su propia esencia, sino que, debido a la velocidad y determinación con que algunos de sus artistas vienen pisando, escapa rotundamente de lo que la misma ciudad le da y de lo que tanto el publico desea, necesita y, sobre todo, demanda.

Suerte que Frecuencia Urbana, y gracias a los “centenares” de ojeadores que tenemos a lo largo y ancho de la ciudad, no suele defraudar casi nunca. Y donde ahí recomienda un concierto, es ahí un éxito prácticamente asegurado. Es así como hemos desestimado las numerosas tentaciones sibaritas de la ciudad para pisar nuevamente el suelo de la sala Juglar el pasado jueves, y disfrutar de los conciertos de Matuja y Alpargata.

De los grupos, mucho más de lo que ya le hemos comentando desde este lugar, no les podemos decir; Matuja, con esa fuerza rítmica aplastante y sólida y compacto sonido que, de a poco y concierto tras concierto, vemos que van encontrándose con esa unidad deseada. Y Alpargata (de quienes tanto ya hemos hablado desde aquí), con su lúdico e hilarante espectáculo, siempre dentro de ese combo músico-teatral que tan bien les sienta, y como para que el espectador ajeno a la banda no tarde ni siquiera dos temas en poner sus caderas a merced de la misma.

Así que con todo esto, claro está de que tanto Matuja como Alpargata nos han brindado una gran noche de Jueves. Y la confirmación que (desde la humildad, of course!!!),  Frecuencia Urbana difilcimente defraude a la hora de recomendar un concierto. Difícilmente, porque difícilmente las bandas a las que apoya asidua y fervientemente así lo hagan.

 

 

Conoce aquí más de Alpargata y Matuja